Un tributo al folklore

LOS V DANTZA TRADIZIONALAREN ESKER ONAK RECONOCIERON AYER EN EL MUSEO GUGGENHEIM LA LABOR DE ENTIDADES Y PERSONAS QUE MANTIENEN VIVA LA LLAMA DEL FOLKLORE Y CONTINÚAN IMPLICÁNDOSE EN SU DIVULGACIÓN Y EXPOSICIÓN

UN REPORTAJE DE J. PÉREZ 27.11.2021 | 09:44

V. Dantza Tradizionalaren Esker Onak

UNA soka dantza bailada por Beti Jai Alai dio la bienvenida a los V Dantza Tradizionalaren Esker Onak, que se celebraron en el Auditorio de Museo Guggenheim. En una gala marcada por los agradecimientos hacia los premiados, "gracias por no haber dejado de pensar en nuestras raíces", les dedicó Iñaki González, director de DEIA, Xabier Irazabal abrió los reconocimientos. El txistulari y fundador de Urdaibai Dantza Taldea de Forua aseguró que era "un honor" recoger uno de los galardones. Tras más de medio siglo en la agrupación, ahora "sigo aunque menos pero siempre estoy dispuesto a ayudar".

Ese apoyo es el que durante muchos años ha consignado Amaia Mujika Goñi a todas las personas vinculadas con las euskal dantzas que necesitaban diseñar sus trajes. Heredera de su madre, Karmele Goñi, afirmó que espera "que haya una tercera generación, que detrás mío haya gente. No me gustaría que se rompiera la cadena de la investigación porque el traje dice mucho de nosotros y en este país dice mucho de nuestro pueblo".

Uno de los dantzaris que creó una tradición fue Felipe Agirre que bailó siendo concejal del Ayuntamiento de Bilbao un aurresku a la salida de la basílica de Begoña un 15 de agosto. Posteriormente se sumaron más. Y era constante en esos años "hasta que la comisión de fiestas me dijo que había contratado a un dantzari", comentó entre risas. Esa fecha de verano está grabada a fuego en el grupo Beti Jai Alai, que recuperó la soka dantza y la ezpata dantza de Begoña. Y sobre el escenario, Iñaki Irigoien recordó que "en 1941, José María Oriol y Urquijo, alcalde franquista, bailó un aurresku".

La agrupación bilbaina fue la encargada de animar la gala con sus danzas mientras que Bizkaiko Gaiteroak demostró sobre el escenario porqué este año han celebrado su 25 aniversario. "Esperamos seguir muchos años más y que los que vengan detrás consigan mantenerlo", apuntó Jon Gaminde, uno de los miembros de la entidad que gracias a su buen hacer ha logrado que se les escuche "en todos los rincones de Euskal Herria".

Una de las ovaciones de la noche fue para Arantza Castañiza, que estaba arropada por sus "niños" de Etorki Dantza Taldea en Ugao-Miraballes. "El grupo es mi vida", reconoció esta mujer que dejó caer que igual "dentro de dos años nos invitan a esta gala para recoger otro premio porque cumplimos 60 años".

Esa edad es la que ya tienen los grupos Urduri, de Otxandio, y Mendi Alde, de Santurtzi. De esa época, en la entidad de Durangaldea "no" tienen "imágenes" que atestigüen cómo eran las dantzas. Por su parte, la santurtziarra Jone Flores aseguró que el grupo tiene buena salud ya que entre "los jóvenes y los mayores -comentó señalando a Andoni Flores y provocando las risas del público-" tienen una base sobre la que continuar.

La gala se acercaba a su final cuando se oyeron las frases más reivindicativas. Las delegaciones de Euskal Dantzarien Biltzarra de Nafarroa, Iparralde, Gipuzkoa, Araba y Bizkaia fueron premiadas por esa labor de trabajo en común. "Tenemos nuestras discusiones porque somos diferentes pero al final todos somos Euskal Dantzarien Biltzarra", destacó José María Oyarzabal, presidente de Bizkaiko Dantzarien Biltzarra, que incidió en la "necesidad del dantzari de sentir el aplauso del público". Ese público que está en la calle, por lo que Noemí Álvarez, de Nafarroa, subrayó que "tenemos que salir a la calle porque si los niños no lo ven, no lo van a pedir". Por ello, animó a los más jóvenes de la sala a que en sus redes sociales incluyeran el hashtag #elpuebloquedanzanuncamuere. Y mientras sigan en la calle, no morirá.

Deia
Larunbata, Azaroa 27, 2021