El grupo de dantzas de Astrabudua celebra su cuarenta aniversario y dentro de su agenda de actividades conmemorativas, recreó ayer una euskal ezkontza inspirada en un enlace que se celebró en el barrio en

cUARENTA años dan para mucho. En cuatro décadas caben cientos de romerías, millones de pasos de baile y muchísimas vivencias. Tradubu Dantzari Taldea lleva todo ese tiempo rompiendo albarca y alpargata por las calles de Astrabudua, y difundiendo sus ritmos a un sinfín de lugares dentro y fuera de la comarca. Este año toca soplar las velas y para celebrar tan destacada efeméride han decidido vestirse de gala… Para irse de boda. Y es que, este grupo erandiotarra de dantzas recreó ayer una euskal ezkontza, una cita enmarcada dentro de la agenda de actividades que está desarrollando con motivo de su aniversario. Desde esta agrupación han trabajado en firme para materializar esta boda vasca que contó con la complicidad de los vecinos del barrio que no quisieron perderse el evento. Aunque los papeles principales de esta representación estaban encarnados por los miembros de Trabudu, fueron muchos los que se animaron a presenciar la puesta en escena vestidos de baserritarras para fundirse así con el ambiente de antaño. Así pues, además de los contrayentes y sus familiares, en esta recreación no faltaron personajes como el cura, el médico, el notario, las autoridades locales, el fotógrafo, e incluso los tíos indianos de la novia, parientes acomodados a los que les tocó pagar la boda…
hasta el alcalde Borja Zubillaga es uno de los componentes de Trabudu Dantzari Taldea que ayer quiso subirse en una máquina del tiempo que le trasladó a décadas y décadas atrás. Ataviado con una capa y un impecable sombrero de copa, interpretó al alcalde, una de las autoridades presentes en el enlace. “Llevamos cinco meses recopilando información en archivos y registros para poner en marcha esta euskal ezkontza”, explicó.
Actualmente Trabudu Dantzari Taldea cuenta con 134 componentes de todas las edades entre dantzaris y músicos
Y es que, tal y como explican desde esta agrupación, el trabajo para convertir en realidad este proyecto arrancó hace tiempo con la búsqueda del enlace a representar. Tras barajar varias ideas optaron por una boda del siglo XIX: la celebrada en Erandio en el año 1884 entre Domingo de Aguirre y Barroetabeña y Dorotea de Jauregui y Sagarduy. Cabe destacar que hay algo que une a este matrimonio de tiempos pretéritos con Trabudu Dantzari Taldea: fue una familia que vivió en el caserío Trabudua- Chiquerra, que es precisamente el baserri que dio nombre al grupo. De este modo, tras bucear en documentación y archivos, han logrado recopilar datos sobre los contrayentes, su entorno e incluso los asistentes al enlace, como es el caso del alcalde de Erandio representado por Borja, que en aquellos tiempos era Guillermo de Aguirre y Landeta.
En esta representación no faltó de nada: la salida de los novios de su baserri en cortejo nupcial, el carro con la dote, el enlace religioso, las capitulaciones matrimoniales ante el notario, una kalejira por el barrio, mucho baile y como guinda una herri bazkaria a modo de gran banquete de boda. La lluvia, aunque no estaba invitada al enlace también hizo acto de presencia, pero no logró que los festejos languidecieran.
la trayectoria Y desde luego, mucho ha llovido desde que José Andrés Mendiguren Mendi y Javier Intxaurbe pusieron en marcha Trabudu Dantzari Taldea hace ya cuatro décadas en una Astrabudua cuya idiosincrasia estaba fuertemente marcada por su devenir industrial. En sus orígenes, este grupo nació como cuadrilla de fiestas y vestía con camisa de arrantzale y pañuelo de cuadros. Su primera actuación fue el 10 de agosto de 1976 y desde entonces hasta ahora no han parado de bailar y de contribuir a la vida social y cultural de Astrabudua. Juan Miguel Luque, presidente de Trabudu, y que lleva toda una vida ligado a esta agrupación, pone el acento en el hecho de que Trabudu “es herencia de los grupos que ha habido antes en Astrabudua”, y señala que antes que ellos ya gastaron alpargata en el barrio los componentes del grupo San Lorenzo que data de 1944 y que ensayaba en el caserío Kintone. Luego surgió Burdin Club Leioa en 1952, que aglutinaba gentes de Astrabudua y de la localidad vecina. Luego llegó Lagun Artea, que fue el primer grupo mixto del barrio, y posteriormente, en 1960, se formó Txakur Andi. “Y tomamos el relevo nosotros, Trabudu”, explica Luque.
Uno de los hitos de la historia reciente de este grupo radica en la formación hace cuatro años de una escuela de música en su seno y que gira en torno a la trikitixa, el pandero y la alboka. “Con la escuela hemos cubierto la carencia de músicos en el grupo y ahora tenemos cantera”, destaca Luque. Y es que, efectivamente, el corazón de Trabudu Dantzari Taldea late con fuerza: está compuesto por 134 personas entre dantzaris y músicos. “A fecha de hoy la matrícula tanto para dantza como para música está abierta”, concluye Juan Miguel Luque.



